Historia

Por el año 2002, se decide construir un colegio en el Puerto San José, que llenara las necesidades educativas, que se consideró eran fundamentales para mejorar la calidad de graduados, que a nivel medio compiten por el mercado del trabajo disponible en dicho puerto, el Departamento de Escuintla y Ciudad Capital; así mismo, entregar a las universidades, bachilleres aptos para seguir la formación profesional en cualquier carrera; por medio del Centro de Estimulación Temprana (Sala Cuna), se quiso resolver el problema que afrontan muchas madres que trabajan y que no tienen con quien dejar a sus pequeños hijos, permaneciendo estos en manos de personas ajenas a la familia y con gentes que tienen otras obligaciones.

Para el proyecto concebido, se formó un equipo de trabajo, integrado por arquitectos, abogados, administradores de empresa y profesionales de la educación, quienes visitaron varios centros educativos de prestigio en la Ciudad Capital, para  obtener información de primera mano, sobre las experiencias, éxitos, problemas y el grado de profesionalismo alcanzado, no solo por los estudiantes sino también por los maestros, profesores, técnicos y personal de apoyo, para una administración y gerencia eficiente.

Una vez completado el proyecto, se inició su construcción el 13 de diciembre del 2004. La Secretaría de Bienestar Social de la Presidencia autorizó el funcionamiento del Centro de Cuidado Infantil en el año 2006 y mediante resolución del Ministerio de Educación, la creación y funcionamiento del Colegio Stella Maris, para servir el nivel de educación preprimaria y primaria jornadas matutina y vespertina.

 

Posteriormente se solicitó al Ministerio de Educación, las ampliaciones de servicios educativos; de esta manera: el 10 de diciembre del 2007, se autorizó el ciclo de Educación Básica; el 05 de diciembre del 2008 el de Diversificado y en el 2009 el de Bachiller en Ciencias y Letras, y Perito Contador con Orientación en Computación.

 

Es así, como adquirimos el compromiso de que la capacitación no fuera solo la apropiada, sino que también se adquirieran las bases para el desarrollo de una carrera universitaria con éxito o que cualquiera de los graduados pudiera desenvolverse eficientemente en las empresas portuarias, agencias navieras, las dedicadas al transporte marítimo y demás. 

María: Estrella de Mar

Virgen Stella Maris

 


Si se levantan los vientos de la tentación: si te arrastran hacia los acantilados de la desesperación… mira la estrella; invoca a María.

Si están a punto de ahogarte las olas de la soberbia, la ambición, la envidia, la rivalidad…mira a la Estrella; Invoca a María.

-San Bernardo

                                                                                                                                                         


La Virgen es estrella ya que fue escogida por Dios para ser Su Madre, la Llena de Gracia.

Estrella Del Mar (Stella Maris). En la oscuridad de la noche, los navegantes por siglos confiaban en las estrellas para orientarse hacia el puerto seguro. La Virgen es la estrella de la evangelización que nos lleva a Cristo, puerto seguro.

El libro de Reyes, 18, 45- 51, describe una pequeña nube que, elevándose sobre el mar, anunció a Elías mientras oraba en el monte Carmelo, la venida de la lluvia. Esta era una gran noticia pues anunciaba el fin de la grave sequía. La Virgen es como esa nube, signo del fin de la sequía. Jesús es la fuente que nos sacia la sed de Dios.

Los carmelitas, nacidos espiritualmente en el monte Carmelo le llamaron a la Virgen «Estrella del Mar». Muchos escritores muy antiguos también le llamaron así a la Virgen: S. Jerónimo (siglo IV), Isidoro de Sevilla (siglo VI), Alcuino de York y Rábano Mauro (siglo IX). Pascasio Radberto escribe en el siglo IX: «María es la Estrella del Mar a la que debemos seguir con nuestra fe y comportamiento mientras damos tumbos en el mar proceloso de la vida. Ella nos iluminará para creer en Cristo nacido de ella para salvación del mundo.»

El Himno Ave Maris Stella (Salve estrella del mar) es del siglo VIII o IX.